A mediados de 2024, Dylan estaba en Perú cuando descubrió que podía crear aplicaciones usando inteligencia artificial. Era básico — copiar y pegar HTML, usar plataformas como AppCreator24 — pero fue el primer chispazo. Lo hizo por pura curiosidad.
En noviembre de 2024 regresó a Venezuela. Sin computadora. Solo el teléfono y el aburrimiento. Empezó a consumir contenido técnico — canales como midudev y mouredev — e intentó hacer apps nativas con Kotlin y Java desde el teléfono, usando Gemini como asistente.